La Oficina de Prensa de la Santa Sede comunicó los detalles formales sobre la intervención quirúrgica a la que debió someterse en las últimas horas el papa León XIV en el Policlínico Gemelli de Roma, un procedimiento que obligó a suspender de manera indefinida todas las actividades oficiales previstas en la agenda papal para garantizar una recuperación clínica adecuada.

El equipo de especialistas que condujo el procedimiento quirúrgico en el centro de salud romano emitió un informe detallado sobre la naturaleza de la intervención en el área torácica, explicando los alcances técnicos de la operación y el diagnóstico definitivo obtenido tras el análisis de las muestras extraídas durante la práctica médica.

Para que la intervención fuera radical, se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica video asistida. El examen histológico in situ ha confirmado el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, tal y como se sospechaba a partir de los exámenes preoperatorios.

La intervención demandó un tiempo aproximado de noventa minutos en el quirófano, enmarcado dentro de una permanencia total que alcanzó las tres horas contando los preparativos y la posterior salida de la sala de operaciones. Desde el entorno sanitario indicaron que el pontífice respondió de manera favorable a los estímulos anestésicos y ya se encuentra instalado en la habitación dispuesta en el piso superior del hospital.

Un equipo médico multidisciplinario al frente de la intervención

El procedimiento estuvo a cargo de profesionales de reconocida trayectoria dentro del ámbito médico europeo. La dirección de la cirugía corrió por cuenta del profesor Stefano Margaritora, acompañado por los especialistas Elisa Meacci, María Teresa Congedo y Leonardo Petracca Caravella, mientras que el soporte anestesiológico fue coordinado por el profesor Massimo Antonelli junto a los facultativos Giovanni Punzo y Giuseppe Bello. Las autoridades eclesiásticas señalaron que el pronóstico permanece reservado a la evolución de los primeros días de internación y que cualquier actualización sobre su estado de salud será comunicada exclusivamente a través de los canales oficiales del Vaticano.