La capital bonaerense sumó un nuevo capítulo a su rica tradición de hermandad con la cultura italiana tras concretarse la instalación formal de la histórica estatua de la Loba Capitolina en el hall central del Hospital Italiano. La ceremonia estuvo encabezada por el intendente Julio Alak y contó con la participación de destacadas figuras diplomáticas, autoridades sanitarias y representantes de la comunidad de inmigrantes que conformaron la identidad fundacional de la región.
La obra, que posee un valioso derrotero institucional desde que fuera enviada como obsequio por el Gobierno de Italia en 1936, encontró un nuevo espacio de preservación pública y custodia permanente tras un minucioso proceso de restauración impulsado por el municipio. Con esta incorporación, la ciudad consolida su doble representación de la loba Luperca, sumándose a la réplica ubicada en la histórica Plaza Italia.
Un símbolo de identidad compartida y legado histórico
Durante el encuentro institucional, las autoridades ponderaron el significado de resguardar piezas que testimonian el profundo arraigo de la colectividad italiana en la región. El jefe comunal estuvo acompañado por el cónsul general de Italia en La Plata, Pierluigi Schettino, además del presidente del centro de salud, Nazareno Fanelli, y el director general, Roberto Martínez, quienes formalizaron la recepción de la pieza patrimonial.
“Esta escultura representa los profundos vínculos históricos y culturales que unen a La Plata con Italia. Es una alegría que una obra de tanto valor simbólico encuentre su lugar en el Hospital Italiano, una institución estrechamente ligada a la historia y a la identidad de nuestra ciudad”, destacó el intendente Julio Alak durante la ceremonia.
El programa del evento incluyó la proyección de material audiovisual alusivo y una conferencia académica a cargo de la profesora Luisa Armentini, centrada en el análisis mitológico de Luperca y el sentido histórico del cuidado comunitario. La jornada concluyó con el descubrimiento formal de la figura de bronce y la bendición litúrgica ofrecida por el presbítero Jorge Masuelli, en un marco de fuerte emotividad para los presentes y los referentes de la Federación de Asociaciones Italianas de La Plata.




