La escena política porteña sumó un nuevo foco de debate luego de que trascendieran las imágenes de una actividad territorial encabezada por la legisladora Lucía Montenegro, dirigente con vínculos directos en el espacio que conduce Karina Milei. En medio de un escenario social atravesado por la alta inflación y la caída del poder adquisitivo, la funcionaria eligió un formato de asistencia directa que rápidamente desató críticas desde diversos sectores por la forma en que se documentó el operativo alimentario.

El hecho ocurrió en el asentamiento conocido como Villa 1-11-14, ubicado en la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires. En el registro audiovisual que la propia legisladora difundió a través de sus redes sociales, se la puede ver utilizando guantes de látex negros mientras entrega comida a los vecinos y anima el clima con música de cumbia de fondo. La secuencia incluye primeros planos de niños y familias enteras, un detalle que encendió la controversia sobre los límites éticos de la comunicación política cuando se gestiona la ayuda en contextos de extrema vulnerabilidad.

Críticas cruzadas por la utilización de sectores vulnerables

La difusión del material no tardó en provocar reacciones adversas tanto en la oposición como en usuarios de distintas terminales políticas, quienes señalaron una contradicción entre las formas tradicionales de la política social y el discurso de renovación que promueve el oficialismo nacional. Mientras la dirigente intentó mostrar cercanía con los sectores populares mediante una práctica habitualmente asociada a las expresiones partidarias tradicionales, el registro visual generó incomodidad en sectores que cuestionan la espectacularización de la pobreza.

"La asistencia social no puede convertirse en un contenido para las redes sociales ni en un show para mostrar empatía frente a las cámaras", señalaron referentes críticos desde la Legislatura porteña, advirtiendo sobre la necesidad de preservar la dignidad de las personas que dependen de la ayuda alimentaria.

Hasta el momento, desde el entorno de la legisladora no emitieron un comunicado formal de respuesta a los cuestionamientos, aunque el episodio vuelve a poner sobre la mesa la discusión acerca de cómo los diferentes espacios partidarios llevan adelante sus despliegues territoriales en los barrios más postergados del distrito capitalino de cara a los próximos meses de gestión.