La estructura política del fútbol argentino atraviesa un punto de inflexión. En una jugada que reconfigura el mapa de poder de la Asociación del Fútbol Argentino, el presidente de Estudiantes de La Plata, Juan Sebastián Verón, y su par de River Plate, Stéfano Di Carlo, concretaron una reunión formal en el estadio Monumental para blindar una agenda de trabajo conjunto que venía gestándose de manera fragmentada. La foto oficial de ambos dirigentes, difundida este martes, marca el nacimiento formal de un bloque opositor con peso propio dentro de la estructura nacional.

El encuentro congregó además a pesos pesados de ambas comisiones directivas, como Agustín Forchieri, Ignacio Villarroel y Juan Martín Cerolini por el lado riverplatense, y a Martín Gorostegui en representación de la institución platense. Más allá de las diferencias iniciales que marcaron los primeros cruces públicos entre ambas gestiones, la necesidad de articular una resistencia a la conducción actual de Viamonte aceleró los tiempos de entendimiento mutuo.

Una mesa permanente de trabajo y distancia de las SAD

La cumbre derivó en la creación de una mesa permanente de trabajo orientada al desarrollo institucional, educativo, social y comercial, áreas que los dirigentes consideran desatendidas por la órbita de la conducción central. Lejos de tratarse de un frente puramente coyuntural, la alianza busca consolidar un modelo de gestión basado en la cooperación institucional entre dos de las entidades más convocantes del país, con un eje innegociable sobre la mesa.

“Queremos un fútbol argentino que fortalezca sus estructuras institucionales por encima de cualquier nombre propio, priorizando siempre el rol de los socios y de las asociaciones civiles sin fines de lucro”, señalaron fuentes cercanas a las negociaciones tras el cónclave en Núñez.

Este posicionamiento adquiere especial relevancia en el escenario político actual, donde ambos clubes se mantienen firmes en la defensa del formato tradicional de asociaciones civiles frente a los intentos de avanzar hacia las Sociedades Anónimas Deportivas impulsadas desde sectores del gobierno nacional. Con este paso al frente, la gestión albirroja en La Plata y la dirigencia riverplatense buscan sumar adhesiones de otros actores del fútbol local que hasta el momento han mantenido posturas ambivalentes frente a la conducción de Claudio Tapia.