El gobierno bonaerense puso en marcha este martes el segundo Plan Provincial de Salud Mental para el período 2026-2031, una iniciativa diseñada para responder al incremento de los padecimientos psíquicos en un escenario marcado por la contracción económica, la precarización laboral y la retracción del consumo interno. La presentación oficial se llevó a cabo en las instalaciones del Hospital Zonal Especializado en Rehabilitación El Dique, ubicado en la vecina localidad de Ensenada, donde el mandatario provincial estuvo acompañado por el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, la subsecretaria del área, Julieta Calmels, y el jefe comunal anfitrión, Mario Secco.

Durante su discurso ante trabajadores sanitarios, referentes universitarios y organizaciones sociales, el titular del Ejecutivo provincial vinculó de forma directa el deterioro de los indicadores sanitarios con las actuales políticas de ajuste a escala nacional. En esa línea, remarcó que la angustia y el malestar subjetivo no constituyen meros desajustes individuales o microeconómicos, sino la consecuencia directa de un modelo que empuja a millones de familias a endeudarse para cubrir necesidades básicas como la alimentación o la adquisición de medicamentos. Frente a este panorama, la administración bonaerense busca consolidar un modelo de atención integral que se apoye en la comunidad y en la ampliación de derechos.

Un abordaje integral frente al desfinanciamiento

El diseño del nuevo programa sanitario es el resultado de un proceso participativo que involucró a colectivos profesionales, universidades públicas, asociaciones de familiares y trabajadores del sector. Entre sus ejes centrales se destaca el fortalecimiento de la atención en los hospitales generales de la región, la multiplicación de los dispositivos de asistencia territorial y la expansión de las viviendas con apoyo destinadas a personas externadas de instituciones neuropsiquiátricas. Asimismo, la hoja de ruta contempla herramientas específicas orientadas a la prevención del suicidio, la asistencia integral ante consumos problemáticos y la provisión garantizada de fármacos esenciales en todo el territorio provincial.

La nueva etapa anunciada llega para dar continuidad al primer plan de la gestión, un proceso que según cifras oficiales alcanzó un cumplimiento del noventa y dos por ciento de sus metas originales y permitió transformar la estructura manicomial heredada. Desde el año dos mil diecinueve, las autoridades sanitarias lograron la externación del setenta por ciento de los pacientes que permanecían en situación de larga estadía institucional, triplicando casi la cantidad de dispositivos habitacionales asistidos. Pese a estos avances, el ministro Kreplak enfatizó que la salud mental dejó de ser un tema marginal en la agenda pública para transformarse en una prioridad ineludible que requiere la articulación permanente entre el Estado provincial, los municipios y las organizaciones comunitarias.

Hacia el tramo final del acto, el gobernador insistió en que las administraciones subnacionales enfrentan severas limitaciones estructurales para amortiguar los efectos de las medidas adoptadas por la Casa Rosada. Sin embargo, ratificó la voluntad política de sostener la inversión pública en materia sanitaria mientras se profundizan las transformaciones necesarias para modificar las condiciones sociales que generan sufrimiento psíquico. Con esta estrategia, el distrito reafirma su postura de blindar las políticas de cuidado en un contexto nacional recesivo, apostando por la integración regional y la presencia activa del Estado en los barrios.