La Municipalidad de La Plata avanza con la instalación de un nuevo sistema de escalas limnimétricas y cámaras de monitoreo en los principales arroyos del partido, una medida central dentro del esquema de prevención de riesgos hídricos que impulsa la gestión local. Los trabajos, coordinados por la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos junto a la Unidad de Gestión del Riesgo, apuntan a optimizar la medición de los caudales de agua para anticiparse a posibles crecidas y desbordes en los barrios.

Las tareas iniciales se concentraron en puntos estratégicos del norte y sur del distrito, donde operarios especializados colocaron reglas graduadas fijas para registrar las fluctuaciones hídricas en tiempo real. Este despliegue responde a la necesidad de reemplazar la infraestructura previa que había quedado fuera de servicio tras sufrir diversos hechos de vandalismo, una situación que había debilitado las capacidades de control operativo durante las jornadas de precipitaciones intensas.

Un esquema articulado para el alerta temprano

Desde el área técnica detallaron que los dispositivos ya se encuentran en período de prueba sobre los cauces del Arroyo Maldonado, en la localidad de Villa Elvira, y del Arroyo Martín, en Villa Elisa. En paralelo, las cuadrillas municipales operan en los tramos correspondientes al Arroyo El Gato en Tolosa, el Arroyo Regimiento en Gonnet y el Arroyo Carnaval, también en Villa Elisa, para completar la red prevista en esta etapa.

"Estas acciones forman parte de un abordaje integral para fortalecer la capacidad de respuesta del Estado ante emergencias climáticas y dotar a los equipos técnicos de información precisa y constante", explicaron fuentes vinculadas a la planificación urbana.

Este sistema de medición directa se complementa con la red de veintiuna centrales meteorológicas distribuidas en distintos puntos del distrito, cuyos registros se encuentran en proceso de actualización y puesta a punto. La articulación de ambas herramientas tecnológicas busca consolidar una respuesta operativa más eficiente frente a eventos climáticos adversos que afectan de manera recurrente a la región.