La Municipalidad de La Plata concretó la reapertura formal de la Plaza España, ubicada en la intersección de las avenidas 7 y 66, en el marco de una ceremonia que contó con la presencia de autoridades diplomáticas nacionales e internacionales, referentes de colectividades y vecinos que se acercaron a recorrer las instalaciones renovadas. El acto fue encabezado por el intendente Julio Alak y el embajador de España en Argentina, Joaquín María de Arístegui Laborde, quienes destacaron el valor simbólico e histórico que posee el espacio verde para la comunidad local y los lazos bilaterales.
Durante la jornada inaugural, que incluyó presentaciones artísticas de instituciones como el Centro Asturiano, el Centro Aragonés, el Círculo Cultural Andaluz y el Centro Gallego, las autoridades ponderaron la magnitud de las tareas ejecutadas para devolverle el esplendor a una de las esquinas más transitadas del casco urbano. Los trabajos abarcaron intervenciones profundas tanto en la infraestructura superficial como en los sistemas de escurrimiento pluvial y dotación de servicios.
Plaza España encarna esa proximidad constante, cotidiana, de familias que la eligieron durante décadas como lugar de encuentro, y nos recuerda que la hermandad entre España y Argentina merece reflejarse en el patrimonio histórico.
Detalles técnicos de la intervención urbana
La transformación del predio comprendió la instalación de cinco mil metros cuadrados de baldosas nuevas y la demarcación de sectores específicos con quinientos cuarenta metros cuadrados de piso de caucho antigolpes en el área destinada a los juegos infantiles. Asimismo, se incorporaron ciento cuarenta columnas de iluminación LED, nuevo mobiliario urbano, bancos y estaciones equipadas para la realización de actividad física al aire libre, diseñadas para favorecer la permanencia prolongada de los vecinos.
En el plano ambiental y paisajístico, los equipos técnicos preservaron la masa arbórea histórica, sumaron veinticinco ejemplares nuevos y ejecutaron el trasplante de dieciséis árboles dentro del mismo perímetro. La superficie verde fue complementada con la colocación de once mil metros cuadrados de césped provistos de un sistema de riego automatizado, además de una restauración minuciosa del monumento central y de las distintas esculturas de bronce que ornamentan el lugar.
Para solucionar los recurrentes problemas de acumulación hídrica registrados durante los días de tormenta, las cuadrillas municipales desarrollaron obras hidráulicas complementarias que incluyeron la limpieza de conductos pluviales, la colocación de nuevas canaletas y la modificación de las pendientes perimetrales para agilizar el drenaje hacia el sistema cloacal y pluvial de la traza urbana.
Esta intervención se inscribe en el programa de recuperación de espacios públicos impulsado por el ejecutivo comunal, una estrategia que ya alcanzó a puntos neurálgicos como las plazas San Martín, Rocha e Italia, además del Parque San Martín, mientras continúan en paralelo los frentes de obra proyectados para la puesta en valor del Parque Saavedra.




