El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, definió la sucesión en una de las carteras más sensibles de su administración tras la salida de Ezequiel Sabor. El elegido para ocupar la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano es Francisco Quintana, un dirigente con extenso recorrido en el PRO que hasta el momento se desempeñaba como secretario de Justicia y que mantiene históricos lazos con el sector partidario que encabeza Daniel Angelici.

La designación se oficializó luego de semanas de danza de nombres y contactos que no prosperaron con dirigentes comunales y legisladores. La cartera en cuestión no es menor dentro del organigrama porteño, ya que concentra la administración del Registro Civil, las políticas de descentralización y, fundamentalmente, la relación cotidiana entre el Poder Ejecutivo y las quince comunas que conforman el distrito, un engranaje indispensable para el despliegue territorial en la antesala del proceso electoral.

Francisco Quintana es el nuevo Secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano. Su experiencia, conocimiento de la gestión y compromiso van a ser un gran aporte para los vecinos de la Ciudad.

El desembarco de Quintana en el área consolida un movimiento dentro del gabinete que se activó tras la dimisión de Sabor, ocurrida semanas atrás. Durante el período de vacancia, la administración capitalina barajó alternativas diversas que incluyeron desde el ofrecimiento del cargo a distintos comuneros hasta la posibilidad de disolver el área y absorber sus funciones directamente desde la Jefatura de Gabinete, una opción que finalmente se descartó para evitar resignar músculo político en un año clave para la gestión.

Un enroque con la mirada puesta en el armado territorial

La salida de Sabor de la estructura ministerial no implicó su alejamiento de la función pública ni de la política partidaria. El ex funcionario, que había asumido en julio del año pasado tras los reveses electorales del oficialismo en los comicios legislativos, continúa ligado a la gestión como director del Banco Ciudad, aunque concentra gran parte de su energía en la construcción nacional del espacio político que lidera Mauricio Macri.

Junto a dirigentes de peso en la estructura amarilla, Sabor encabeza recorridas destinadas a apuntalar intendencias y legislaturas provinciales de cara a las próximas elecciones. Ese despliegue territorial nacional comenzó a cruzarse con las exigencias cotidianas de la gestión porteña y el trato diario con los referentes barriales, lo que aceleró la necesidad de un recambio que permitiera ordenar la tropa propia en el distrito capitalino sin descuidar las terminales políticas tradicionales del oficialismo.