La Legislatura de la Provincia de Buenos Aires dio sanción definitiva a una modificación sustancial en las reglas que regulan la circulación vehicular en todo el territorio bonaerense, poniendo fin al principio de la prioridad absoluta de paso para el vehículo que se acerca por la derecha. Esta regla histórica, que durante décadas rigió de manera inflexible en esquinas y cruces urbanos, cede ahora ante un esquema jerárquico diseñado para ordenar el tránsito en los accesos y corredores de mayor circulación, especialmente en regiones con alta densidad automotor como el aglomerado platense y el conurbano.
La iniciativa legislativa surge para corregir las zonas grises y las interpretaciones divergentes que se arrastraban desde el año 2007, momento en el cual la administración provincial adhirió a la normativa nacional de tránsito sin contemplar las particularidades de los flujos metropolitanos. Con la nueva redacción, se busca reducir de manera drástica la conflictividad judicial que habitualmente se desata tras los siniestros viales en esquinas donde confluyen arterias de distinta magnitud.
Una nueva jerarquía para las esquinas y avenidas
El cambio más relevante radica en la implementación formal de la prioridad de paso para aquellos vehículos que circulan por vías de mayor jerarquía. A partir de la promulgación de la norma y su posterior publicación en el boletín oficial, los conductores que se aproximen a una avenida deberán detener la marcha o ceder el paso obligatoriamente, eliminando la histórica discusión sobre el uso exclusivo del lateral derecho en este tipo de intersecciones complejas.
"La normativa apunta a ordenar el flujo vehicular y unificar criterios con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, reduciendo los puntos de conflicto en esquinas de alta sinistralidad y dotando de previsibilidad a los conductores", señalaron fuentes legislativas tras la aprobación del texto definitivo.
Asimismo, el marco legal incorpora un sistema de paso alternado para resolver los embotellamientos en esquinas congestionadas. Ante la saturación vehicular, los conductores tendrán la obligación de avanzar de a uno por vez para destrabar la circulación y evitar el bloqueo total de las bocacalles. En paralelo, se introdujeron precisiones específicas para caminos rurales y zonas de pendiente pronunciada, donde los ciclistas deberán ceder el paso al resto de los rodados y los vehículos que descienden estarán obligados a retroceder, con la única excepción de aquellos que transporten acoplados o remolques.
El nuevo esquema comenzará a regir formalmente una vez que el Poder Ejecutivo complete los trámites administrativos de promulgación y reglamentación, un proceso que incluirá campañas de difusión destinadas a alertar a los automovilistas sobre el fin de la histórica prioridad absoluta de la derecha.




