El presidente Javier Milei y la senadora Patricia Bullrich mantienen este martes un nuevo encuentro en el marco de la reunión de Gabinete que se desarrolla en la Casa Rosada, en lo que representa el primer cara a cara formal tras las marcadas diferencias que sacudieron al oficialismo en las últimas semanas. El vínculo entre ambos referentes se había enfriado notablemente luego de una serie de cortocircuitos vinculados a la gestión legislativa, los cambios en materia de discapacidad y los posicionamientos de cara al escenario electoral del próximo año.

El distanciamiento se profundizó tanto por cuestiones de agenda, debido a la suspensión de los dos encuentros previos por los viajes presidenciales, como por el malestar acumulado en el núcleo duro del Ejecutivo. Funcionarios de máxima confianza del mandatario cuestionan que la presidenta del bloque oficialista en la Cámara Alta continúe expresando desacuerdos públicamente en lugar de canalizarlos dentro de la mesa política del espacio, un reclamo que se reiteró tras los debates en torno al Presupuesto y la Ley de Tierras.

La negociación legislativa como límite a una ruptura

A pesar del malestar evidente en los despachos de Balcarce 50, la directiva principal sigue siendo la contención. Desde el entorno presidencial reconocen que una ruptura con la conducción parlamentaria en el Senado pondría en riesgo la frágil mayoría que necesita el oficialismo para aprobar reformas estructurales y avanzar con los proyectos clave de la administración libertaria.

Las tensiones escalaron semanas atrás cuando Bullrich cuestionó la falta de información previa sobre los artículos referidos a discapacidad y mantuvo cruces abiertos con el jefe de Gabinete, Diego Santilli. A esto se sumaron declaraciones recientes en las que la legisladora ratificó sus intenciones de competir por la presidencia en 2027 y pidió mayor velocidad para que la recuperación económica impacte en los hogares, expresiones que cayeron mal en sectores del armado libertario que consideran prematuro discutir candidaturas alternativas.

"El Gobierno busca separar la discusión sobre las restricciones a la compra de tierras por extranjeros y evalúa una salida legislativa específica para evitar que el tema ayude a reunir votos en contra del DNU 70/2023", señalaron fuentes parlamentarias al tanto de las negociaciones en la Cámara Alta.

Por el momento, la estrategia del oficialismo pasa por administrar las diferencias sin romper los puentes institucionales. Aunque la convivencia interna se tornó considerablemente más áspera y persisten las discrepancias sobre el ritmo de la reforma política y el tratamiento de las PASO, la necesidad de sostener acuerdos con gobernadores y legisladores obliga a ambas partes a mantener un delicado equilibrio en la previa de los próximos debates parlamentarios.