La cuenta regresiva para la presentación de la lista definitiva de la Copa Libertadores activó las alarmas en el ámbito de Estudiantes de La Plata, donde la expectativa por la incorporación de Marcos Rojo se cruza con un creciente malestar institucional hacia la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Las demoras en la carga del sistema COMET y la falta de formalización del trámite ante la Conmebol generaron cruces públicos que desnudan la compleja relación entre la dirigencia del club y la cúpula de la calle Viamonte, en un momento deportivo de máxima exigencia internacional de cara al cruce frente a Flamengo.

En medio de las gestiones a contrarreloj que encabeza la plana mayor del Pincha, el exvicepresidente segundo del club, Juan Prates, utilizó sus redes sociales para expresar su descontento con el rol de la entidad que conduce el fútbol argentino. El referente de la gestión encabezada por Juan Sebastián Verón apuntó directamente contra la falta de fluidez en los canales de representación internacional y exigió mayor celeridad a los organismos competentes para destrabar una situación que mantiene en vilo al cuerpo técnico y a los simpatizantes albirrojos.

Un reclamo por los canales de representación internacional

El núcleo del conflicto radica en la estructura formal que rige el vínculo entre los clubes sudamericanos y la Confederación Sudamericana de Fútbol. Al no existir un acceso directo para la inscripción de futbolistas en competencias continentales, las instituciones locales dependen de manera exclusiva de la intermediación de sus respectivas asociaciones nacionales para validar las listas de buena fe y las modificaciones reglamentarias permitidas en instancias decisivas.

La plaza de semifinales no es de Estudiantes. Es de AFA. El Club es representante. La relación de los Clubes con Conmebol es a través de AFA. En un mundo normal, con gente normal, la asociación haría todo lo posible para apoyar y que le vaya bien al Club que la está representando.

Con el marcador del reloj avanzando inexorablemente hacia el atardecer del próximo viernes, momento en que expirará el plazo administrativo fijado por la Conmebol, las próximas horas se perfilan como determinantes. En el predio del Country Club de City Bell, el defensor continúa participando de las prácticas bajo las órdenes del cuerpo técnico, a la espera de que los aspectos burocráticos alcancen una resolución favorable que le permita sumar minutos en el máximo certamen continental.