El mapa político de la Tercera Sección Electoral comienza a mostrar movimientos anticipados de cara al próximo proceso electoral, con tensiones internas que ya trascienden los límites distritales. En este tablero, el Frente Renovador ratificó su estrategia de posicionamiento territorial al impulsar de manera formal el proyecto que instala al actual legislador bonaerense Roberto Vázquez como postulante a la intendencia de San Vicente, desafiando el esquema de poder que administra actualmente el peronismo en esa comuna.

La jugada del massismo se estructuró tras un encuentro político en el municipio vecino de Presidente Perón, donde la jefa comunal Blanca Cantero recibió al propio Vázquez para consolidar el armado operativo. La articulación cuenta con el respaldo político del sector que encabeza la propia Cantero junto a referentes sindicales de peso regional, configurando un bloque interno que busca disputar el territorio a la actual administración municipal y abrir una vía propia de negociación dentro de la coalición opositora o del peronismo amplio, según se configure el escenario de alianzas.

El trasfondo institucional y la pulseada por el poder municipal

En San Vicente gobierna Nicolás Mantegazza, un dirigente que se consolidó como uno de los miembros fundadores de la denominada Liga de Intendentes, el influyente espacio que nuclea a jefes comunales de la provincia de Buenos Aires con aspiraciones de incidir de manera directa en el diseño de las listas y en la estrategia electoral del peronismo. La gestión de Mantegazza atraviesa un momento clave, condicionado no sólo por el desgaste propio de dos períodos al frente del Ejecutivo local y la presidencia del Partido Justicialista distrital, sino también por el marco normativo vigente que regula la permanencia en los cargos.

De acuerdo con la legislación actual que limita los mandatos consecutivos en los cuerpos ejecutivos municipales, el atual intendente se encuentra frente a un impedimento legal para postularse de manera inmediata a una nueva reelección. Sin embargo, este impedimento se mantiene bajo permanente revisión política, ya que en los pasillos de la Legislatura bonaerense existen terminales del oficialismo que promueven activamente iniciativas orientadas a habilitar la derogación o modificación de dicho límite. La incertidumbre sobre el futuro de esta cláusula institucional funciona como un factor de aceleración para los armados alternativos como el que encabeza Vázquez, quien conoce los resortes de la gestión tras haber desempeñado funciones clave en áreas sensibles como Seguridad y Producción bajo el ala del propio oficialismo local.

La irrupción del massismo con un candidato propio en un distrito gobernado por un aliado estratégico evidencia las complejidades que atraviesan los armados territoriales en la provincia. Mientras la Liga de Intendentes intenta blindar sus bastiones y tejer acuerdos con los distintos sectores partidarios para ordenar la oferta electoral del próximo año, las terminales disidentes y los socios internos aceleran los tiempos de definición para ganar terreno en la discusión por el poder real en los municipios bonaerenses.