La creciente preocupación por la inseguridad en la populosa localidad de Los Hornos volvió a tensionar la relación entre los vecinos y las autoridades encargadas de la prevención del delito. Frente a un escenario de reiterados episodios que afectan la vida cotidiana de los habitantes de la zona oeste del partido de La Plata, el Consejo de Instituciones de Los Hornos (CILHO) emitió un firme llamado a la comunidad para formalizar cada presentación judicial y policial, subrayando que el subregistro de ilícitos distorsiona la realidad operativa del distrito.
La organización comunitaria difundió un documento bajo el lema institucional que apela a la corresponsabilidad ciudadana en materia de prevención y control. En el texto, los referentes barriales insistieron en que la falta de registros oficiales opera como un mecanismo de invisibilización que favorece la inacción de las agencias estatales. El argumento central se sostiene en una premisa jurídica y operativa contundente: aquello que no ingresa al sistema de estadísticas formales carece de existencia para los operadores de la justicia y para la asignación de recursos logísticos y humanos por parte de las fuerzas de seguridad.
El impacto del delito cotidiano en la zona oeste
La problemática delictiva en Los Hornos presenta características complejas debido a la vasta extensión territorial de la jurisdicción, que combina zonas comerciales densamente pobladas con áreas periféricas de menor iluminación y patrullaje discontinuo. En este contexto, los vecinos denuncian desde robos en modalidad piraña y entraderas hasta el constante faltazo de elementos en la vía pública, hechos que muchas veces no son reportados debido al desgaste administrativo que implican las demoras en las comisarías.
"Si fuiste víctima de un delito, sin importar su magnitud, hacé la denuncia formal. Sin denuncias, para el sistema judicial el delito no existe", advirtieron desde el CILHO a través del comunicado oficial emitido en las últimas horas.
Este diagnóstico pone sobre la mesa una discusión estructural respecto de la eficiencia de los canales de atención al ciudadano. Las instituciones intermedias sostienen que la carga burocrática y la desconfianza histórica hacia los mecanismos de investigación disuaden a los damnificados, generando una brecha insalvable entre la criminalidad real que percibe el habitante y el mapa del delito que maneja el Ministerio de Seguridad bonaerense. La exigencia de formalizar cada episodio busca, en definitiva, dotar a las comisiones vecinales de herramientas técnicas y estadísticas indiscutibles al momento de sentarse a negociar medidas de refuerzo policial, instalación de cámaras de monitoreo o mejoras en el alumbrado público con las autoridades municipales y provinciales.




