El plantel profesional de Boca completó su última práctica en territorio bonaerense y emprendió el viaje rumbo a la provincia de Córdoba, donde este viernes se medirá ante Instituto en el Estadio Mario Alberto Kempes. El compromiso, correspondiente a la fecha 12 de la Zona A del Torneo Clausura, encuentra a la institución xeneize en un momento de búsqueda de estabilidad futbolística y consolidación en la parte alta de la tabla, con un once inicial que sufrirá modificaciones obligadas y estratégicas dispuestas por el cuerpo técnico.
La delegación arribó con una nómina oficializada de veinticinco futbolistas que encendió el entusiasmo de los simpatizantes debido a los nombres propios que vuelven a estar a disposición. Entre ellos destaca la reincorporación formal bajo los tres palos, luego de cumplir con sus compromisos internacionales con el seleccionado cafetero durante la ventana FIFA. Su ausencia se había hecho notar en los cruces anteriores frente a Racing por la Copa Argentina y ante Unión por el certamen local, por lo que su retorno al arco representa un pilar fundamental para dar solidez defensiva en un reducto históricamente complejo.
El largo camino de la recuperación y la savia nueva de la Reserva
Otro de los aspectos salientes de la convocatoria pasa por la inclusión de Rodrigo Battaglia dentro del grupo de viajeros. El mediocampista central vuelve a concentrar tras una prolongada inactividad que lo mantuvo marginado de las canchas durante diez meses a raíz de una lesión ligamentaria de extrema gravedad. Si bien el volante ya había integrado la delegación en compromisos previos para acompañar al grupo desde anímica y conceptualmente, el cuerpo técnico considera que ahora posee el ritmo físico necesario para sumar minutos oficiales e ir recuperando rodaje competitivo de cara al exigente calendario que se avecina.
Ante la imposibilidad de contar con piezas de jerarquía debido a sendas lesiones, el cuerpo técnico debió apelar a los recursos genuinos de la cantera para completar la plantilla. En esa línea, la inclusión de Joaquín Ruiz se presenta como una de las apuestas más interesantes para aportar frescura en el mediocampo y la delantera. El capitán y referente del equipo de Reserva llega respaldado por sus antecedentes recientes y por la necesidad táctica de encontrar variantes que oxigenen al equipo en la recta final de la fase de grupos.
Escenario institucional y proyecciones en el campeonato
La visita a Córdoba se da en un contexto donde el margen de error se reduce considerablemente para todos los protagonistas del torneo. La victoria conseguida en la jornada pasada sirvió como un bálsamo anímico tras los cimbronazos sufridos en los duelos de eliminación directa, permitiendo escalar posiciones en una zona sumamente disputada. La premisa institucional pasa por sostener la regularidad y trasladar el buen funcionamiento colectivo a condición de visitante, un déficit que el equipo intentará saldar frente a un rival que suele hacerse fuerte ante su gente.
Con el esquema táctico delineado y las piezas confirmadas para el compromiso en el Mario Alberto Kempes, la escuadra de la Ribera buscará consolidar una identidad de juego que le permita administrar las energías entre el ámbito doméstico y los compromisos internacionales del segundo semestre. El rendimiento de las figuras que regresan y la respuesta de los jóvenes valores serán los termómetros que marcarán el pulso de una campaña donde la exigencia histórica no admite concesiones.




