La visita a Junín dejó un saldo negativo para River Plate, que sumó un traspié en su visita a Sarmiento por el encuentro postergado correspondiente a la fecha 11 del Torneo Clausura. El conjunto de Núñez intentó por distintos caminos revertir el marcador adverso, pero se topó con una sólida resistencia defensiva y una actuación sobresaliente del arquero local, que desactivó cada una de las opciones de peligro generadas por el ataque visitante durante los noventa minutos de juego.
El desarrollo del encuentro mostró a un cuadro riverplatense que asumió el protagonismo desde el inicio, aunque la falta de precisión en los metros finales impidió que pudiera traducir ese dominio territorial en el marcador. Por el contrario, el dueño de casa supo aprovechar su oportunidad en el momento justo y mantuvo la ventaja con orden táctico y sacrificio colectivo, neutralizando los intentos de un rival que empujó hasta el último minuto en busca de la igualdad.
La resistencia de Ayala y la efectividad que definió el encuentro
Las acciones de mayor riesgo se concentraron en el complemento, etapa en la que el guardameta local se transformó en la figura excluyente del partido. Ante las reiteradas estocadas ofensivas, la respuesta defensiva fue implacable, tal como lo reflejaron las acciones sobre el área local:
El arquero de Sarmiento despejó un intento de Tomás Galván hacia un costado y, en el rebote, interceptó el centro que iba en dirección a Sebastián Driussi.
Con este resultado, el panorama del campeonato se complejiza para el elenco dirigido tácticamente por su cuerpo técnico, que ahora deberá replantear su funcionamiento de cara a los próximos compromisos del certamen local. La exigencia del calendario no da tregua y los puntos perdidos en condición de visitante obligan a redoblar esfuerzos para mantenerse en la pelea de arriba, mientras los hinchas y el cuerpo técnico ya palpitan lo que será la siguiente presentación oficial en el torneo.




