La tranquilidad de una tarde cualquiera en la localidad bonaerense de Francisco Álvarez se quebró de manera irreparable cuando un niño de cuatro años perdió la vida tras ser brutalmente atacado por un perro de raza pitbull dentro de una finca situada sobre la calle Fresnos al 2500, en el partido de Moreno. El aberrante suceso movilizó a las fuerzas de seguridad y al sistema de emergencias médicas local, constatándose el deceso de la criatura, identificada como Homero Mauro Leonar Fernández, a raíz de las graves lesiones sufridas en el lugar de los hechos.
De acuerdo con la reconstrucción preliminar trazada por los investigadores judiciales, el trágico episodio se desató mientras el menor se encontraba bajo la tutela temporal de su madrina, una mujer de 31 años individualizada como Yohana Mercado. La imputada declaró ante los efectivos policiales que se había ausentado del domicilio durante un lapso aproximado de diez minutos con el propósito de trasladarse a buscar a su hija menor a una actividad recreativa de patín, momento en el cual el can, que pertenecería al núcleo familiar, arremetió contra el pequeño provocándole heridas fatales de las que ya no pudo recuperarse.
Una investigación penal en curso y el debate sobre la tenencia de animales
Al retornar a la finca y advertir la escena, la mujer dio aviso inmediato a los servicios de auxilio. Al arribar al domicilio, los profesionales médicos del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) solo pudieron certificar el fallecimiento del niño debido a la gravedad de los traumatismos y desgarros causados por el animal. Ante este escenario, la fiscal Carina Saucedo, al frente de la Unidad Funcional de Instrucción Número 2 del Departamento Judicial de Morón, asumió la dirección de la pesquisa y ordenó la inmediata aprehensión de la cuidadora, imputándola de manera preliminar por el delito de homicidio culposo, a la espera de las declaraciones indagatorias y las pericias de rigor.
En forma paralela a las actuaciones judiciales, personal de la policía científica realizó el levantamiento de rastros y pruebas en la escena del hecho, al tiempo que se dispuso el traslado del cuerpo a la morgue judicial para la realización de la autopsia correspondiente. Por otro lado, las autoridades municipales de Zoonosis intervinieron en el procedimiento para resguardar al animal involucrado, el cual quedó bajo custodia estatal mientras se define su destino definitivo. Este desgarrador episodio vuelve a colocar en el centro de la agenda pública la discusión en torno a la tenencia responsable de animales de gran porte en hogares con menores y las implicancias legales de la negligencia en el deber de cuidado.




