El misterio en torno a la trágica travesía náutica ocurrida frente a las costas bonaerenses comenzó a esclarecerse en las últimas horas, luego de que las autoridades confirmaran la identidad del cuerpo sin vida encontrado en la zona balnearia de Las Toninas. Se trata de Oscar Barbero, de 64 años, uno de los dos hombres que se adhirieron al mar a bordo de un kayak el pasado 21 de septiembre y de quienes no se supo nada más hasta el momento del hallazgo. El operativo de rescate, que movilizó a diversas fuerzas de seguridad por aire, agua y tierra, derivó ahora en una etapa judicial marcada por la incertidumbre respecto al paradero del segundo tripulante.

La confirmación formal llegó durante la madrugada cuando un familiar directo del marinero reconoció los efectos personales y las prendas que vestía la víctima al momento de ser recuperada de la costa. El descubrimiento se había producido horas antes, cerca de las nueve de la mañana del sábado, a la altura de la calle 4 en la localidad vecina de Las Toninas. En el procedimiento intervinieron de manera coordinada efectivos de la Policía bonaerense, agentes de Defensa Civil y personal especializado de la Prefectura Naval Argentina, quienes preservaron el perímetro para permitir el trabajo de los peritos forenses bajo las directivas de la justicia departamental.

Entre las pertenencias que permitieron orientar la investigación con rapidez se encontraban un llavero con distintivos alusivos al club Racing y a la Virgen de Luján, las llaves de un automóvil utilitario de la marca Chery y un dispositivo móvil marca Motorola. Estos elementos resultaron fundamentales para que los investigadores pudieran establecer un nexo directo con el expediente abierto a raíz de la desaparición. La causa quedó radicada en la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N.º 1, con sede en Mar del Tuyú y bajo la órbita del fiscal Mascioli, quien ordenó la realización de la autopsia médico-legal para precisar las causas exactas del deceso y esclarecer la secuencia de los hechos que rodearon la emergencia.

Un operativo que se extiende a contrarreloj

La salida al mar que culminó en esta tragedia se originó cuando Barbero y su compañero de travesía, identificado como Félix Mendieta, de 43 años, ingresaron con sus embarcaciones livianas en aguas de Santa Teresita. Las alertas se encendieron de inmediato en las dependencias de seguridad cuando uno de ellos logró establecer una comunicación telefónica precaria con la central de emergencias para advertir que se encontraban a una distancia considerable de la costa y que las condiciones climáticas o el esfuerzo físico les impedían retornar por sus propios medios. A partir de esa llamada de auxilio, se desplegó un vasto dispositivo logístico que involucró a guardacostas, embarcaciones menores, aeronaves y patrullajes terrestres a lo largo de varios kilómetros de playa.

Mientras la fiscalía interviniente avanza en las pericias para determinar las responsabilidades y la dinámica del naufragio, las tareas de rastrillaje no se detienen. Los equipos de rescate mantienen la intensidad de la búsqueda para dar con el paradero de Félix Mendieta, cuya situación sigue siendo una incógnita que mantiene en vilo a los familiares y a las comunidades costeras de la región atlántica. Las autoridades judiciales reiteraron el pedido de colaboración a los navegantes deportivos y vecinos de la zona ante cualquier indicios que pueda arrojar luz sobre este suceso que enluta a la región.