El proceso judicial que investiga las circunstancias que rodearon el fallecimiento de Diego Armando Maradona ingresa en su recta final. El Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro pondrá en marcha este jueves una de las etapas más relevantes del debate oral, donde las partes expondrán sus conclusiones definitivas tras un extenso recorrido procesal que incluyó decenas de audiencias, cruces técnicos y la declaración de más de un centenar de testigos e imputados.
La apertura de los alegatos estará a cargo del Ministerio Público Fiscal. Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren dispondrán de un plazo de hasta cuatro horas para fundamentar su acusación y detallar ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón cómo se estructuró, según su perspectiva, la presunta red de negligencias y omisiones que derivó en el trágico desenlace del astro futbolístico. A continuación, será el turno de las querellas y, posteriormente, de las defensas técnicas de los siete profesionales de la salud que llegan a esta instancia bajo la grave acusación de homicidio simple con dolo eventual.
Las últimas declaraciones y el intento de despegue de los imputados
El cierre de la etapa probatoria dejó en evidencia las estrategias defensivas de los principales acusados. El neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, la coordinadora de Swiss Medical Nancy Forlini y el médico clínico Pedro Di Spagna utilizaron sus últimas intervenciones ante el estrado para rechazar categóricamente haber asumido el rol de médicos tratantes durante la internación domiciliaria en la vivienda de la localidad bonaerense de Benavídez.
Luque insistió en que su función no abarcaba la clínica médica general y atribuyó el deceso a un evento cardíaco agudo e imprevisible. Por su parte, Cosachov reconoció ante una consulta puntual del tribunal que no leyó el acta de externación antes de firmarla, mientras que Forlini y Di Spagna apuntaron a las limitaciones logísticas, la falta de autonomía y los inconvenientes cotidianos para asistir al paciente debido a su férrea negativa a recibir visitas de los enfermeros en su habitación.
"Ponerme en el rol de médico tratante es indignante", expresó el médico clínico Pedro Di Spagna durante su última exposición ante los magistrados del tribunal.
Junto a ellos, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador de enfermeros Mariano Perroni completan la lista de imputados cuya libertad y futuro profesional se dirimen en este debate. La fiscalía sostiene que existió una matriz de desidia y abandono deliberado frente a un cuadro clínico visiblemente deteriorado, al tiempo que las defensas argumentan que el desenlace fatal escapó a cualquier previsibilidad médica.
Expectativa institucional y próximos pasos hacia el veredicto
Este nuevo tramo del proceso llega tras un camino marcado por tensiones institucionales, que incluyeron la anulación de un debate previo debido a cuestionamientos sobre la actuación de la magistratura original. La actual conformación del tribunal escuchará durante las próximas jornadas los argumentos finales, un ejercicio retórico y técnico donde cada sector intentará inclinar la balanza probatoria a su favor antes de que los jueces pasen a la etapa de deliberación interna.
La resolución que emanará de San Isidro no solo definirá la situación penal individual de los profesionales involucrados, sino que marcará un precedente jurídico de alto impacto sobre los estándares de cuidado domiciliario en pacientes de alta complejidad y vulnerabilidad en el sistema de salud argentino.




