El Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires dispuso una reestructuración integral del servicio de colectivos en la zona norte del conurbano bonaerense, una medida que pone fin a la incertidumbre generada tras la abrupta suspensión de operaciones de la empresa Micro Ómnibus General San Isidro (MOGSM). La salida de la prestataria original, ocurrida a mediados de año, dejó a miles de usuarios sin cobertura en líneas históricas y obligó a las autoridades provinciales a articular un esquema transitorio que ahora se transformó en una adjudicación formal mediante una serie de resoluciones publicadas en el Boletín Oficial.

La intervención del área conducida por Martín Marinucci implicó la distribución de trazas, la baja definitiva de ciertos ramales y la incorporación de nuevos operadores encargados de garantizar la conectividad entre los partidos de San Isidro, Vicente López, San Fernando, Tigre, General San Martín, Escobar, Campana y Zárate. Entre las líneas alcanzadas por los cambios figuran la 333, la 407, la 437 y la 707, cuyos recorridos sufrieron modificaciones operativas para optimizar la frecuencia y la cobertura territorial en beneficio de los pasajeros habituales de la región.

Un esquema de emergencia que demandó meses de negociaciones

El conflicto se desató cuando la empresa MOGSM dejó de prestar servicios de manera imprevista, lo que motivó un acuerdo provisorio de noventa días para evitar la interrupción total del transporte en corredores neurálgicos. Durante ese periodo de transición, equipos técnicos evaluaron la capacidad operativa de las firmas competidoras en la zona para asumir de manera permanente las trazas vacantes sin afectar sus propias frecuencias. Como resultado de ese análisis, la cartera de transporte provincial definió un esquema en el que intervienen cuatro empresas diferentes para absorber las líneas desatendidas.

De este modo, la reasignación contempla que la Línea 228 absorba en su totalidad el ramal que operaba la ex 437 entre Garín y el Bajo de San Isidro. Por su parte, la Línea 343 incorporó los dos ramales de la línea 333, extendiendo su cabecera hacia la terminal de Carapachay e integrando variantes que facilitan el acceso a centros de salud y áreas comerciales. Asimismo, la Línea 314 y la Línea 338, esta última operada por Transportes Automotores La Plata S.A., sumaron nuevos fraccionamientos y desdoblamientos en sus trayectos tradicionales para cubrir la demanda insatisfecha que dejó la caída de la prestataria original.

Impacto operativo y reordenamiento del tránsito metropolitano

La redistribución de las líneas no solo implicó la absorción de recorridos por parte de firmas como Compañía Noroeste S.A. y Micro Ómnibus Tigre S.A., sino también una revisión profunda de los trayectos para hacerlos más eficientes frente al crecimiento demográfico de los distritos del norte del conurbano. Los cambios introducidos buscan resolver deficiencias históricas en la conexión interjurisdiccional, permitiendo que los usuarios puedan realizar trasbordo o completar trayectos directos hacia estaciones ferroviarias y centros urbanos de gran concentración comercial.

Desde la cartera de transporte provincial señalaron que las nuevas prestatarias se encuentran bajo un período de monitoreo estricto para garantizar el cumplimiento de las frecuencias establecidas en las resoluciones oficiales. La medida intenta aportar previsibilidad a un sector atravesado por tensiones financieras y costos operativos crecientes, al tiempo que busca normalizar de forma definitiva la movilidad urbana en una de las regiones con mayor flujo vehicular de la provincia de Buenos Aires.