Un vasto despliegue policial y judicial se activó durante las últimas horas en el casco urbano de La Plata tras confirmarse la desaparición de Donato Zappoli, un niño de cinco años que fue retirado de su establecimiento educativo por su madre. La gravedad del caso motivó la inmediata puesta en marcha del sistema Alerta Sofía, un mecanismo de emergencia diseñado para coordinar la difusión masiva e instantánea de imágenes y datos de menores de edad extraviados o sustraídos en situaciones de alto riesgo.
El episodio se desencadenó cuando la mujer se presentó en el jardín de infantes al que concurre el menor y logró llevárselo. Si bien las autoridades de la institución educativa entregaron al niño, trascendió que lo hicieron de buena fe debido a que la notificación formal sobre el cambio en el régimen de tenencia arribó apenas diez minutos después de que ambos abandonaran el edificio.
Un conflicto judicial de tres años y múltiples denuncias
Los antecedentes del caso revelan un largo derrotero en los tribunales locales. De acuerdo con los datos recolectados por los investigadores, el padre del niño había obtenido el cuidado personal unilateral hace aproximadamente dos semanas, tras un proceso judicial que se extendió por casi tres años. Ante la presunta vulneración de esta medida cautelar, el entorno paterno activó de inmediato los protocolos de denuncia en distintas dependencias de la capital bonaerense.
Las presentaciones formales se radicaron de manera simultánea en la Comisaría de la Mujer y la Familia, la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI), la Comisaría Octava y la fiscalía en turno. Los equipos interdisciplinarios y las fuerzas de seguridad trabajan contrarreloj para rastrear el paradero de la madre y del menor, mientras se analizan cámaras de seguridad privadas y públicas de la zona para determinar la ruta de escape utilizada tras salir del establecimiento educativo.




