En medio de un mercado inmobiliario recesivo y con valores que históricamente duplican o triplican los presupuestos promedio de las familias trabajadoras, la Universidad Nacional de La Plata concretó un paso fundamental para aliviar el bolsillo estudiantil al abrir las inscripciones para su complejo habitacional propio ubicado en la vecina localidad de Berisso. Con un costo inicial fijado en $120.000 mensuales por cada cama con servicios básicos bonificados, la iniciativa busca garantizar el derecho al estudio a aquellos jóvenes que deben migrar desde el interior bonaerense o de distintas provincias para cursar sus carreras en las facultades platenses.

La propuesta habitacional, emplazada estratégicamente en la zona de las calles 128 y 64, pone a disposición un total de 24 departamentos totalmente equipados correspondientes a la primera etapa de un proyecto de expansión que ya contempla la construcción de un segundo módulo. Las unidades están diseñadas bajo la modalidad de departamentos compartidos, estructurados en dos variantes funcionales: propiedades de una habitación pensadas para dos personas, cuyo valor locativo total asciende a $240.000 mensuales, y opciones más amplias de dos habitaciones destinadas a albergar a cuatro estudiantes por un monto total de $480.000. Desde el área de Bienestar Universitario aclararon que las alternativas para dos integrantes cuentan con una disponibilidad sustancialmente más acotada debido a la alta demanda histórica.

Un esquema de actualización atado a la inflación y requisitos estrictos de convivencia

Para garantizar la sustentabilidad del proyecto frente a los vaivenes macroeconómicos, la institución académica estableció una fórmula de actualización semestral que contempla la comparación entre la variación del Índice de Precios al Consumidor y el Índice de Contratos de Locación, aplicando indefectiblemente el menor porcentaje resultante para proteger el poder adquisitivo de los inquilinos. El monto inicial incluye el suministro de agua corriente, aunque los adjudicatarios deberán contemplar en su presupuesto mensual los gastos correspondientes al consumo eléctrico y otros servicios complementarios. La infraestructura de los edificios incluye balcón, cocina instalada, termotanque, equipos de aire acondicionado y unidades adaptadas para personas con movilidad reducida en la planta baja, además de espacios comunitarios como un salón de usos múltiples y una terraza con parrilla.

El proceso de postulación, que permanecerá abierto hasta el próximo 30 de octubre, exige una rigurosa organización previa por parte de los aspirantes, quienes deben conformar grupos de convivencia indivisibles de dos o cuatro miembros antes de iniciar el trámite digital a través del sistema SIU Guaraní. Cada integrante debe cargar de manera individual la documentación respaldatoria requerida en un instructivo oficial, bajo la advertencia de que el formulario enviado no admite modificaciones posteriores. Con esta política de hábitat, la casa de altos estudios busca mitigar el impacto de la crisis habitacional que afecta a la región capital, donde los costos de ingreso, comisiones inmobiliarias y expensas expulsan año a año a cientos de jóvenes de las aulas universitarias.