El acceso a la vivienda en la región metropolitana atraviesa un escenario de extrema complejidad marcado por la escalada inflacionaria y la escasez de oferta formal, una problemática que golpea con especial dureza a los miles de jóvenes que llegan cada año desde el interior para cursar sus carreras superiores. En este contexto, la Universidad Nacional de La Plata avanza en la concreción de una alternativa habitacional propia con la inauguración de su primer complejo de departamentos en el partido vecino de Berisso, una iniciativa concebida bajo el formato de alquiler social que apunta a descomprimir la presión económica sobre los núcleos familiares y garantizar la continuidad pedagógica de los alumnos.
Las unidades habitacionales, emplazadas en el predio históricamente conocido como Campo 6 de Agosto sobre la calle 128 entre 60 y 64, representan la concreción de una primera etapa que contempla 24 departamentos con capacidad total para 88 estudiantes. La ubicación geográfica fue diseñada de manera estratégica para mantener una fluida conexión con las diferentes unidades académicas distribuidas en el casco urbano platense y sus alrededores, contando además con la circulación de la línea de transporte público 214 en las inmediaciones del predio. Este desarrollo urbanístico universitario se integra a una zona en plena transformación, donde ya funcionan dependencias institucionales, espacios recreativos gremiales y el tradicional albergue que la institución mantiene operativo desde hace más de una década.
Condiciones de acceso, costos y requisitos para la postulación
El esquema de adjudicación diseñado por la secretaría de Bienestar Universitario establece que las inscripciones se canalizarán a través del sistema SIU Guaraní a partir del mes de octubre, exigiendo que los postulantes se organicen previamente en grupos cerrados de dos o cuatro personas según la tipología del departamento al que aspiren. Los contratos de locación tendrán una vigencia anual con actualizaciones semestrales y un valor fijado en 120.000 pesos mensuales por cada estudiante, lo que ubica el costo total de las unidades en 240.000 o 480.000 pesos de acuerdo con la capacidad. El esquema tarifario contempla la inclusión del servicio de agua corriente y la eximición de expensas o tasas por el mantenimiento de espacios comunes, aunque cada inquilino deberá gestionar y abonar de manera independiente el consumo de energía eléctrica, dado que los departamentos funcionan íntegramente con este suministro y carecen de conexión a la red de gas natural. Asimismo, la administración institucional fijó normativas estrictas respecto a la convivencia comunitaria, prohibiendo de manera categórica el ingreso de mascotas al edificio para prevenir conflictos cotidianos entre los residentes. El proceso de selección priorizará a aquellos grupos que demuestren mayores necesidades socioeconómicas, mayor distancia geográfica respecto a sus lugares de origen y un rendimiento académico sostenido, contemplando además unidades adaptadas con accesibilidad universal para personas con movilidad reducida. Con la proyección de levantar nuevos módulos habitacionales hacia el mediodía de 2027, la casa de estudios busca consolidar una política habitacional de largo aliento que logre amortiguar el impacto del mercado inmobiliario tradicional sobre la comunidad estudiantil.




