La tranquilidad de la localidad de Arturo Seguí se vio sacudida por un violento episodio de inseguridad que dejó al desnudo las persistentes fallas en la asistencia sanitaria de emergencia en la periferia platense. Un vecino de la zona fue brutalmente atacado con un arma blanca en las inmediaciones de la calle 144 y 416, en un suceso que quedó registrado por las cámaras de seguridad particulares instaladas en las cuadras del vecindario. La agresión física, de extrema gravedad, se transformó en un calvario aún mayor para la víctima cuando, malherida, intentó buscar auxilio inmediato en el centro de atención primaria de salud más cercano y constató que el establecimiento se encontraba completamente cerrado y sin personal de guardia disponible para brindar contención en un momento crítico.
El hecho generó una profunda indignación entre los frentistas de este sector del partido de La Plata, quienes desde hace años reclaman una ampliación en las franjas horarias de cobertura sanitaria y la implementación de guardias activas las veinticuatro horas. La distancia con los hospitales complejos del casco urbano o de localidades vecinas convierte a las salitas barriales en la única trinchera posible ante emergencias extremas. Sin embargo, la imposibilidad de acceder a una curación primaria o a la estabilización de un paciente agudiza la sensación de desamparo que denuncian a diario quienes habitan en la región norte del distrito.
Un reclamo histórico por seguridad y salud en la periferia
Testigos presenciales del operativo posterior y vecinos de la cuadra manifestaron su fastidio ante la reiteración de episodios violentos que no encuentran una respuesta estatal coordinada, tanto en materia de prevención policial como en la posterior asistencia médica de los damnificados. Las imágenes captadas por los dispositivos de vigilancia particulares son analizadas por los investigadores para dar con el paradero de los agresores, mientras el vecindario vuelve a poner sobre la mesa una problemática estructural que afecta a los centros de salud municipales de la periferia platense.
"Lo dejaron sangrando en la calle y cuando caminó hasta la salita para que lo atiendan no había nadie. Es una vergüenza que nos tomen la vida de esta manera y que nadie se haga cargo de las guardias", expresó con bronca uno de los frentistas que asistió a la víctima tras la agresión en la vía pública.
Ante la imposibilidad de recibir las curaciones pertinentes en el edificio sanitario de la zona, los allegados al herido debieron coordinar un traslado por medios propios hacia un centro asistencial de mayor complejidad para evitar un desenlace fatal. Mientras avanzan las actuaciones judiciales para esclarecer los motivos del ataque y dar con los responsables del violento episodio, la comunidad de Arturo Seguí ratificó su estado de alerta y convocó a nuevas reuniones vecinales para exigir respuestas concretas al municipio en materia de seguridad preventiva y cobertura médica ininterrumpida.




